“RECORDANDO A MECHAS”
Y no la encuentro;
Ya que partir es una forma de quedarse”
LIBRADO DUQUE TORO, hijo, esposo, padre, amigo y compañero; partió como dice el poema “para ignota lontananza” ; inaceptable para muchos este hecho que enlutó a su familia, a una población y a sus hermanos maestros.
Si la realidad de la muerte es el ser juzgado por sus obras, podría decirse que en este momento habla con Dios y ruega por nosotros.
Fui privilegiado con su amistad y enriquecedora charla que terminaba siempre con un acervo de inevitables citas de incontenibles risa.
Amó el amor en su palabra y enamoró con su calidez de hombre; lo de él era del amigo, de quien ameritara un servicio, fue de quienes se quitaba la camisa para entregarla en razón de ayudar.
Mechas le decíamos y la razón de ello no es del caso, en cierta ocasión me aproximé a él pidiéndolo prestados $200.000 y secamente me dice “Hermanito debo de cancelar $5.000.000 y no los tengo ,pero a usted le sirven más los 200.000, tenga lléveselos y que mi deuda espere”.
Disfrutaba del chiste fino, elegante y hacía brotar de las gargantas de quienes lo escuchábamos, carcajadas plenas que aturdían y hacían dolerle el estomago ; tanto así, en una capacitación se nos atendió por parte del colegio con un almuerzo, dicho sea de paso el compañero Héctor Salazar (ZZ) fió las mojarras para la atención; Mechas al terminar el almuerzo se paró en forma decidida y con su voz recia dijo “señores con gusto la papelería “Mechas”, su negocio, les acaba de hacer la atención y es con mucho gusto”; ZZ dijo :don Ismael ,ojo que me deben la mojarras.” Tiempo después seguía ZZ cobrando sus mojarras.
Se agitó en su acto de educar, de enseñar las matemáticas y su misión fue la docencia, se atragantaba en su palabra para dar la idea en un discurso sonoro y efusivo donde las ideas fluían y se anidaban en sus escuchas.
Gustó del trago, los buenos amigos, la poesía, el tango y se desvelaba por la música de cuerda, eso bien lo saben “Los Boteo”, dos hermanos músicos, a quienes siempre les pedía “El Pájaro campana”.
Era un gran declamador de poesías como “El Duelo del Mayoral” y otras muy conocidas y aplaudidas poesías que engalanaba con su voz , su acento paisa y la emoción de quien sabe hacer el oficio.
Para él solo hay gratitud y agradecimiento, con él los mejores recuerdos de su compañía y la emoción de haber conocido un gran amigo en él, hoy ya no está y nos dejó lo más bello, su amistad , su servicio a la gente y su lección de vida de maestro y termino con parte de mi comienzo:
“ He buscado la forma del adiós
Y no la encuentro;
Ya que partir es una forma de quedarse….
A los amigos no se les despide se les recuerda”
Diego de J. Lemus Cano
SEP.17 DE 2012
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